miércoles, 5 de diciembre de 2012
El vendaval
Y de repente llegó, como una fuerza imparable; con un atractivo animal, con la mirada insidiosa y la sonrisa perfecta.
Revolviendo, desmantelando y creando un caos perfectamente equilibrado a su paso.
Y nadie se podía imaginar lo que sucedería después.
Ni siquiera él, que presume de saber las cosas antes de que sucedan, de controlar cada situación y modelarla a su antojo, esto se le escapa, pero no lo asumirá.
Demasiado vanidoso para mostrarlo, falsa modestia que se desmorona a su paso, nadie se lo cree, ni siquiera él.
Ese vendaval que todo lo arrastra, destruye y marca para que ya nada vuelva a ser lo mismo. El que no contempla arrodillarse para después levantarse con más poder.
Orgullo despiadado, mente subversiva, más le vale creer.
Y pienso dejarme arrollar, consentiré que me arrastres y me destroces, observando cada movimiento de mi propia destrucción con enfermizo interés.
Algunas veces hay que saber perder para poder ganar...
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Comer con las manos
Prometo que tendré cuidado, que será despacio.
Que ataré bien a mis demonios para que queden apaciguados con tus besos en mi cuello.
Prometo que jamás mostraré arrepentimiento, que nunca volveré sobre mis pasos, que mis silencios serán auténticos manifiestos que solo tú comprenderás.
Sabes que allí me quedaré inmóvil, esperándo todo aquello que me debes y que te tomas tu tiempo en dar.
Déjame tu piel, para que pueda esconderme, para librarme de esta oscuridad que me persigue, para perderme en ti, en tu cuerpo y ser como siempre debí ser.
Prometo comerte sin hacerte daño, lamer cada una de las heridas que te he causado y andar de puntillas por tu piel; para no despertarte, para ser tu sueño y moverme al compás de tu respiración.
Y todo lo que desees de mí, sabes que puedes tenerlo. Pero no me lo pidas, cógelo. Siempre y cuando te lo comas con las manos.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Canción para Pris
Si la muerte hoy llegara a buscarte,
disimula haz como si fueras una muñeca grande.
Si en verdad la muerte hoy llegara a buscarte,
cúbrete la cabeza y píntate los ojos.
Que yo estaré hablando con Dios,
buscando una solución.
Le pediré el último favor,
le pediré por favor.
Si al final la muerte hoy te alcanzase,
lucha eres fuerte te quiero daría mi vida por ti.
Hoy la muerte tendrá cara de hombre guapo,
a un actor de cine se parecerá.
Si la muerte te encontrase lucharía por ti.
Con tu sangre mi cama pintaría.
Como un lobo aullaría,
Pris, Pris, Pris,
no llores más que yo recordaré tu nombre:
Pris.
Cuando todos nos hayamos marchado,
nadie recordará que estuvimos aquí.
Los juguetes no tienen alma ni memoria,
pero sonreirás de nuevo cuando me veas venir.
Recordaré tu silueta,
cuando dabas volteretas
y aullaré como un lobo por ti.
¡Auuuh!
Y el final será un ataque en vano,
y la muerte será cazada.
Pero sólo queda tiempo para salvar a aquel actor.
Disfruta...
martes, 23 de octubre de 2012
Arcoiris
Yo no necesito velocidad,
sólo que me sonrías al verme llegar.
No necesito zapatos, ni objetos brillantes, ni nada que mi dinero pueda comprar.
Mi superficialidad es sólo un juego al que me entretiene jugar.
No quiero compasiones, ni que me dejen ganar.
No me pidas paz, porque si lo haces, yo más te declararé la guerra.
Puestos a rechazar, no quiero que me mires de reojo y luego no te atrevas a decirme aquello que ambos ya sabemos.
Y si tras mi tormenta llegó tu calma,
necesitaré que me saques a pasear y saltar de charco en charco, hasta hacerme recordar, que juntos somos el arcoiris de esta gran ciudad.
jueves, 18 de octubre de 2012
Blanco
Traicionada.
¿Cómo podías convencerme?
Ante mi ira, no me atacaste, ni te defendiste.
Sacrificando lo que más amaba, para convencerme.
Para hacerme seguir tus pasos.
Para llevarnos a casa.
Porque no hay amor mas grande que el de la entrega.
Y ahora estamos juntos,
ya no vagaremos más a la aventura.
Regresaremos a casa.
Ya estoy convencida.
Y todo quedará bajo el cielo...
martes, 9 de octubre de 2012
La mirada infinita
Te sacaría los ojos sólo por el placer de tenerlos en mi poder.
Te arrancaría el corazón para asegurarme de que me pertenece sólo a mí.
Te enjaularía y me injertaría la llave debajo de la piel, para que ninguno de los dos pudiera volverla a coger.
Masticaría mi orgullo y perdería la poca vergüenza que me queda si con ello consiguiera hacerte sonrojar.
Si decidieras arder, tragaría gasolina para que te incendiaras dentro de mí.
Y haría estremecer cada centímetro de tu ser y sabes que arrullaría cada capricho hasta convertirlo en mi necesidad.
Haría cualquier cosa que supiera que te hiciera feliz; me entregaría a mí, mi bien más preciado y la perpetuidad sería nuestro nuevo mantra.
A cambio solo quiero que jamás me prometas nada, que me pertenezcas como forma de vida y que me observes siempre con ésa mirada infinita.
Quítate la ropa que voy a por esa llave...
viernes, 5 de octubre de 2012
Painful pleasure
Comienza incluso antes de que tus terminaciones nerviosas empiecen a enviar señales al cerebro.
La sola idea de su llegada.
La imaginación basada en la expectativa.
Y la ya dilatada experiencia, hacen que comiences a liberar serotonina y que rezumes endorfinas por cada poro de tu piel.
Es casi un estado mental, que roza fugazmente la felicidad.
El dolor es sin embargo, la oveja negra de la familia del placer.
Y cuando llega, cuando por fin lo sientes, tus niveles se disparan, casi se podría decir que tus pupilas se dilatan, tu vello se escarpia y solo puedes esbozar una enorme sonrisa satisfecha.
"Pero házlo lento, muy lento, dejáme disfrutar de este momento"
Al igual que las drogas, las buenas drogas, las que de verdad enganchan, su efecto es rápido y muy fuerte pero su extensión en tiempo no dura ni una cuarta parte de lo que desearias. Casi como un orgasmo. Por lo que no tardas mucho en querer repetir.
Y cuando el momento de éxtasis se esfuma, te quedas a solas con él, con el dolor que insistentemente te recuerda lo viva que estás.
"Volveré"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






