En nuestra primera vez, lucías esa media sonrisa burlona.
Se notaba que tus ojos tímidos se divertían.
Me mirabas hasta hacerme enloquecer.
En el momento más oscuro, en medio de mi cabreo y mi falta de respeto absoluto por todos aquellos que son como tú, me cogiste de la mano y me mostraste un camino que jamás había andado.
Y has sido como virus, que lentamente ha sorteado mis defensas y te has apoderado de mi organismo.
Donde todos cayeron, tu prevaleces.
Contágiame, me dejaré.
Que la fiebre surque y recorra para centímetro de mi cuerpo y me haga estremecer.
Y te dejaré seguir el recorrido de mi sudor, hasta adentrarte más y ser mi principio y mi final.
Porque eres mi virus.
Y ya no quiero curarme.
No hay cura para todo...y me alegro de eso...
ResponderEliminarMe encanta...
Muakk
VIRUS VIRUS!!!!! SE VENDEN VIRUS!!!!
ResponderEliminarme encanta!!!!!
Miles de besitos!!!!
ResponderEliminarYo nunca pude curarme de ti.
siempre me siento identificada con tus escritos,no cambies nunca¡
ResponderEliminarholaaa jordi m'ha recomanat aquet blog i ja entenc perque esta tan penjat de tu,ara no puc parar de llegir.ets perfecta nana
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